El rey de los niños

Durante mucho tiempo se convirtió en mi sombra, me seguía a todos lados, quería estar a mi lado, pero sobre todo, quería hacer el amor y yo no podía permitirme tocarlo, era demasiado joven y yo demasiado triste, pero su voluntad rompió la mía, Minor era conocido como el Rey de los niños. Sigue leyendo

La Heteromáquina y el poder de los privilegiados

Durante años, los hombres lucharon por encontrar la cura a la homosexualidad con rotundos fracasos. No importaba que técnica, sustancia o rito se usara, ninguno era capaz de lograr una reversión. Con el fin de promover una cura, algunos científicos optaron por la transición del cuerpo. “Sí su alma se aferra a amar a su igual, entonces vamos a convertirlo en su contrario”. Pero el transexual seguía siendo corrupto al ser incompleto y no amar a su contrario, entonces, la heterosexualidad sufrió una melancolía del olvido. Sigue leyendo

Acapulco Pet Sounds

Era lunes. Al salir del departamento llovía como una señal a mi destino, era una especie de consuelo. Al llegar a la esquina, a la hora acordada no estaba Daniel, marqué su número, parecía desesperado, urgido de verga como me lo sentenció el mariconsaurio; urgido de una caricia, de cuerpo, y no de ese cuerpo que está disponible porque nadie lo quiere, hablo del cuerpo que todos queremos entre brazos dando lo mejor de sí. Me irrita esa sensación de abandono, parezco una flor sin riego, me falta algo de vida, mis ojos se humedecen mientras me pregunto si será de esta manera, mi vida, siempre habitando la clandestinidad, siempre peleando como perro hambriento migajas de cuerpo, siempre siendo rechazado por todo lo bueno y todo lo malo que se convierte en excusa, siempre, siempre, siempre…

No puedo culpar al chichifo, no puedo recriminarle ni odiarlo, el no es culpable. Mis ojos arden de rabia, se mezclan con pasado y mi presente, me lleno de lágrimas. “¿Por qué nadie me quiere?”. Mi grito hace voltear a todos los Locales, los ignoro, me voy rendido con las confesiones que tanto he odiado de muchas personas que suenan en mi cabeza: “Ya no creo en el amor, sólo me dedicaré a coger”. Temo que sus maldiciones me contaminen, que me hagan uno de ellos, que mis creencias se pongan en jaque y realmente sea un estúpido por creer en el amor romántico. Vivo otra derrota… Sigue leyendo

Mastificación de los sentidos, el disparo vulgar del sexo duro

Clavar los dedo en su máquina saca caca, en seco, con violencia, provocar un sangrado, hacerlo gritar, pedir misericordia, comenzar la violación; el uso, la sobreexplotación del cuerpo porque ahuevo que los putos jotitos les fascina y más a los intelectuales, sí, a aquellos que alimentan sus deseos con otros autores, que quieren cambiar al mundo pero su bestia es más grande, más grotesca, más perra que sus investigaciones; espíritus parafílicos, los nuevos criminales sexuales contemporáneos. Sigue leyendo