Narco CDMX. El mapa que revela las redes del narcotráfico en la Ciudad de México.

Durante 12 años, la Ciudad de México vio nacer al primer cártel dedicado al crimen y el narcotráfico en un área conocida como Tepito; vio el nacimiento de otros cárteles, vio la manera en que crecía su poder y las autoridades le ayudaban a fortalecer su violencia; la ciudad fue testigo en carne propia del secuestro de sus antros —especialmente los que se encuentran ubicados en Zona Rosa y pertenecen a la comunidad LGBTTTIQ—. Durante 12 años, las muertes entre grupos rivales y personas inocentes crecieron como la droga y la dependencia a ella. En estos 12 años también fuimos testigos del show mediático que nos dieron nuestras autoridades negando toda posible existencia de cédulas dedicadas a la extorsión y el secuestro; aunque los escritores del libro no se atrevan a decirlo, nos dejan muy en claro que tanto Marcelo Ebrard y Miguel Ángel Mancera en complicidad con los directores de seguridad policiaca tenían nexos con casi todos los narcos que se mencionan a lo largo del libro, nuestros gobernadores se beneficiaron al igual que los policías con el dinero que se sustraía de la droga y la extorsión. Narco CDMX es un libro que documenta durante 12 años el nacimiento y el empoderamiento de los grupos dedicados al narcotráfico brindándonos un mapa lleno de sangre, injusticia y poder. Sigue leyendo

No debemos confiar en los activistas LGBTI

Para ser activistas LGBTI no hay que ser especialistas ni tampoco saber mucho, basta con sujetar una bandera arcoíris, tener un celular para estar difundiendo todo tipo de información, y saber posar para la foto; basta con ir a cualquier tipo de manifestación y gritar sin conocer el verdadero motivo de sus demandas, sólo ir y esperar a salir en la imagen de cualquier medio nacional. Para ser activistas LGBTI no hace falta leer, es más, aquí en México hay diplomados especializados para ser defensor de los derechos humanos sin siquiera leer 3 libros, basta con decir que sufres discriminación y ya tienes tu certificado. Para ser activistas LGBTI debes ir al gimnasio, ser atractivo para que una organización te apadrine y te convierta en una figura prostituida: basta con decir que eres una persona trans sin serlo, basta con subir un video semanal a las redes sociales diciendo que siempre eres agredido, pero feliz de ser diferente, basta con el simple hecho de no hacer nada. Sigue leyendo