Cazadores de libros

Por trillado que parezca, tal vez nunca puedas hacer un descubrimiento o tus hallazgos serán de poco interés para los lectores, sin importar los resultados pudiste hacer algo que pocas personas harán a lo largo de sus vidas, darse un tiempo para buscar, leer, reflexionar, investigar y escribir. La cacería de libros es sin duda un oficio fascinante que sólo puede ser pagado cuando se es muy famoso o muy intelectual, pero el hacer tus propias investigaciones y tener esa satisfacción de haber descubierto algo diferente es sin duda la mejor de las recompensas. Leer es una de las más grandes satisfacciones y una de las formas más nobles de acercarse al mundo. El día que me convertí en cazador de libros fue sin duda una de las mejores decisiones de mi vida. Sigue leyendo

La pintura Furry de Favio Montoya

El tercer elemento es la poesía que acompaña la atmósfera de cada pintura. En estos versos, Montoya recurre a la poesía intimista que narra de su experiencia misma de hombre que ha gozado y ha sufrido el camino del amor, desamor y rechazo de maneras bisexuales; la empatía de los versos ayuda a cuestionarnos si realmente hemos buscado la felicidad, si realmente nosotros estamos satisfechos con nuestras situaciones actuales, por ejemplo, en el poema Fear/Miedo nos convierte en un Zoroastro: Sigue leyendo

El fraude del arte LGBT

Dante Tercero es conocido como Patricia Binôme, un hombre transgénero que cuenta con una editorial independiente llamada Ojo de Pez. El trabajo de Dante es el verdadero ejemplo del fraude en el arte LGBT, donde las becas son entregadas a personajes y no a verdaderos creadores; no se necesita estudiar Teoría del arte ni tampoco citar a filósofos de la talla de Roland Barthes  para saber que lo que hizo ésta persona fue un fraude económico y ahora esta resguardado por una institución  gubernamental que dice que no importa nuestro trabajo y estudio, que es más importante usar hormonas y hablar en un lenguaje queer inentendible a nuestro contexto. Sigue leyendo

Naudragio, mundo acuático de la igualdad

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Recuerdo las noches que iba a ver a Lomeli a estos espacios, a admirar toda su habilidad con toda esa bola de amigos ñoños y estúpidos. El espacio dedicado a Naudragio fue algo nuevo, pero la lucha por la igualdad y la inclusión de lugares sería ideal.

Desde mi llegada, Gioconda sería la presentadora y encargada del movimiento. Los cambios al lugar son notables, ¿cuánto tiempo llevará desde que no lo vuelvo a ver? Pixie se veía nerviosa, después de una larga jornada estaba cansada y el público hacia su enorme aparición, creo que todos los eventos realizados por el colectivo Pex Gordo, jamás se esperaron tener que poner límite de acceso a un evento, sin duda, la popularidad y necesidad de la expresión drag en la ciudad daban frutos.

Los shows tardaron un poco, pero gracias a la enorme paciencia y una respiración del espacio mal organizado todo brillo para estas artistas del travestismo.

Diversas casas se dieron cita para trabajar en una causa en común, apoyar un coloquio sobre discriminación y cultura, temas apropiados a los recientes sucesos de la ciudad y que mejor respuesta que ver a más de 16 drags en acción, además de una batalla Vogue a cargo de Zebra.

Todos los shows estuvieron inspirados en el mar, las aguas de nuestras playas con sus historias de amor, locura y fama. El talento y la capacidad se media en las casas, muchas drags ya cuentan con una firma de calidad mientras otras carecen de muchos elementos y capacidades creativas, desafortunadamente la casa que nos quedó a deber fue sin duda Diamond que no ser por Kanvas, Luna y Titania su casa terminaría en el olvido frente a otras que inician y ya lo están dando todo.

-quéjate de las papas, quéjate de las chelas caras, quéjate de las del Diamond, quéjate de los heterosexuales… Es divertido que me pidan escribir críticas sobre varias cosas, pero la verdad todos nos divertimos demasiado, además de que Gioconda se lució en su papel de presentadora.

Sin más preámbulos pasemos a la fotogalería.

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No vi a Lomeli.

Amo a Roberta y las otras chicas del montón

La emoción de sentir libertad de reír, poder ser un espectador participante que no pretende y no posa ante una situación sobre los estereotipos de mujeres y se vale decirlo, algunos homosexuales que se ilusionan con una rola pop y esperan al príncipe azul como Roberta y esas chicas que nos hablan de lo que esperan de la vida o lo que la vida les impone desde su identidad. Sigue leyendo