La novela murió. Las crónicas de Rubem Fonseca

Rubem no es un hombre que le gusta tomarse fotos, de hecho, evita las fotos a toda costa. Cuando fue a ver la grabación del episodio se encuentra con el personaje de nombre Viveca que le pide tomarse una foto, Rubem accede gustoso “Después alguien me preguntó: ‘A ti que no te gusta tomarte fotos con nadie, ¿te tomaste una con el travesti?’. Le respondí: ‘Lo hice precisamente porque se trataba de un travesti, un hombre que salió del clóset y enfrenta la discriminación a gritos”.   Sigue leyendo

Anuncios

Miedo y asco en Las Vegas. El periodismo verdaderamente políticamente correcto

Hunter vive la muerte de Estados Unidos y sus juventudes. Si comparamos esta novela que fue hecha en la década de los setentas con nuestra actualidad, veremos una mera apariencia de lo que representan nuestras supuestas juventudes libres y favoritas de hacer un cambio, estamos tan muertos como el tiro que el autor se dio para quitarse la vida. Nuestros drogadictos mexicanos son un chiste como muchos de sus escritores que actualmente están posicionados y son considerados la “Literatura”, escritores (del norte y la Ciudad) que tratan de documentar el exceso mientras inhalan cocaína y comen gorditas de chicharrón. En contraste, somos unos míseros y lamentables marihuanillos creyentes de cambiar a un país en guerra a tres billetes la dosis Sigue leyendo

Condomóvil. 20 años de lucha contra el VIH y SIDA

Vivimos en una época de altos índices de consumo alcohólico y de drogas, esta búsqueda de la desconexión grupal es uno de los principales síntomas de contagio, es decir, a nuestras generaciones no les importa infectarse porque sus vidas se acaban más rápido de lo que pueda actuar el VIH.

Luis Perelman asegura que vivimos en una sociedad donde ya no existe la pasión y la lucha por la intimidad, el estar desnudos y con otra persona ha pasado de convertirse en una de las sensaciones más valiosas como seres humanos a una especie de necropolítica desechable, cogemos por simple inercia, sin pensar o reflexionar, eliminando otras posibilidades de convivencia, de sensaciones y acercamientos íntimos como la amistad sólida y el autoestima. Sigue leyendo

Nosotros los otros, un tratado estadístico de la desigualdad

La construcción de la discriminación o una de sus características más importantes es que todas las personas serán discriminadas al menos una vez en toda su vida. Para tratar de entender el fenómeno de la discriminación es importante pensar en otras formas en las cuales los cuerpos son perjudicados. El primer planteamiento sobre el humano es que en algún momento de su vida será un sujeto precario, es decir, tenga recursos económicos o políticos su cuerpo se verá afectado por condiciones que limitan y lastiman su ciclo de vida. Vale la pena decirlo, todos somos sujetos precarios y la condición de la precariedad se presentará en distintas formas y etapas de la vida. Desde la infancia hasta la vejez seremos discriminados. Sigue leyendo