Marcha gay 2016

Decidí tomar el Metro para llegar desde la estación Insurgentes. A la altura de Guerrero un chico acarició mi brazo con el suyo, deseaba tocar mi cuerpo. Le insistí en salir del vagón pero su rostro me dijo lo contrario. Parecía molesto, tal vez se odiaba por tener que recurrir a ligar clandestinamente, a no tener tantito de fuerzas para escapar de su closedad, se fue triste, rabioso de abandonarme, seguí mi camino a la marcha del orgullo LGBT en su edición número XXXVIII Sigue leyendo