Postales desde Tuxpan

Al otro día, seguía rabioso, el taxi tenía una inscripción con caligrafía chola: “Señor del veneno”, quiero una dosis por favor. Miras al mesero, le llamas “la loca del pueblo”, su felicidad me recuerda lo mucho que odio la apariencia, podría pedirle hacerle el amor solo para calmar el odio. ¿A quién odio? Me digo a mí mismo que no puedo odiarte, pero un agujero en mi cuerpo quiere decir lo contrario, no quiero que crezca, quiero atesorar tu calidez por encima de todo, y me cuidas aunque quiera herirme, no sé por qué te tomas la paciencia con un muchacho terrible.
Sigue leyendo

Anuncios

Reconocibilidad

¿Cuándo algo tan importante, tan real, tan único que significa tocar un cuerpo, realmente tocarlo y explorarlo en placer se volvió tan común como las miles de imágenes que nos rodean a diario? No sabemos a quién culpar, tal vez a nosotros mismo como homosexuales al no apreciar las cosas que pasan en nuestra vida, aunque existan las infinitas críticas quiero pensar que cada lágrima, cada palabra, cada acción tiene su valor como agradecer la belleza del chico del tatuaje de garra de oso que se la pasaba diciendo que era feo y gordo para causar lástima, y eso es una mentira, deje de creer en la belleza y la fealdad para mirar lo que somos: temerosos de amar, muy temerosos por no decidir ser tan majestuosos como las flores en la punta de las colinas imposibles de escalar Sigue leyendo

Episodio 1. Y en ese momento me di cuenta que era feo.

Este texto no le pertenece a ninguna empresa u organización, de la misma manera, todas las cosas dichas no están vinculadas a ninguna persona, por ende, lo que están leyendo no tiene sentido de pertenencia ni valor cultural alguno. Lo que se presenta en el episodio y episodios futuros son las memorias y sentimientos del autor con la libre expresión que le permite escribir en este blog. Sigue leyendo

Queens Of The World y la Fiesta Fundraiser

La iniciativa Queens Of The World a cargo de Luis Esparza y Desirée Treviño nace a finales de 2015 como una necesidad de brindar nombre a una serie de Drag Queens que comenzaron a cambiar la visión drag en nuestro país tomando como un punto de referencia el reality show RuPaul’s Drag Race. A través del proyecto de La Carrera Drag organizada por Aldo Meneses (Paris Bang Bang) en un pequeño espacio del Marrakech Salón 2.0, hasta convertirse en un espacio amplio dentro del polémico Teatro Garibaldi. “La idea de que sea un libro es primordial porque no hay ningún proyecto que esté plasmando sus historias personales y su transición al escenario de una manera íntima y personal, definitivamente el objetivo es que la gente los conozca como individuos, ayude a crear una visualización sobre ésta gran comunidad llena de talento y hacer a toda una generación participe del movimiento drag”. Sigue leyendo

Acapulco Pet Sounds

Era lunes. Al salir del departamento llovía como una señal a mi destino, era una especie de consuelo. Al llegar a la esquina, a la hora acordada no estaba Daniel, marqué su número, parecía desesperado, urgido de verga como me lo sentenció el mariconsaurio; urgido de una caricia, de cuerpo, y no de ese cuerpo que está disponible porque nadie lo quiere, hablo del cuerpo que todos queremos entre brazos dando lo mejor de sí. Me irrita esa sensación de abandono, parezco una flor sin riego, me falta algo de vida, mis ojos se humedecen mientras me pregunto si será de esta manera, mi vida, siempre habitando la clandestinidad, siempre peleando como perro hambriento migajas de cuerpo, siempre siendo rechazado por todo lo bueno y todo lo malo que se convierte en excusa, siempre, siempre, siempre…

No puedo culpar al chichifo, no puedo recriminarle ni odiarlo, el no es culpable. Mis ojos arden de rabia, se mezclan con pasado y mi presente, me lleno de lágrimas. “¿Por qué nadie me quiere?”. Mi grito hace voltear a todos los Locales, los ignoro, me voy rendido con las confesiones que tanto he odiado de muchas personas que suenan en mi cabeza: “Ya no creo en el amor, sólo me dedicaré a coger”. Temo que sus maldiciones me contaminen, que me hagan uno de ellos, que mis creencias se pongan en jaque y realmente sea un estúpido por creer en el amor romántico. Vivo otra derrota… Sigue leyendo

Lámeme la panocha BOMBA

En este post debía estar una crónica de la fiesta BOMBA Halloqueer con todas las fotos, sin embargo, debido a la mala organización y grosería por parte de algunos encargados decido llevar mi texto y fotos a una revista de Tijuana, la cuál espero lo publiquen en unas semanas. Lo que publicaré en este espacio es un testimonio de lo grosero y mamón que puede ser la comunidad gay. Le reclamo a Edgar Tekila (profile de facebook) el porque los guardias no me dejaban subir al escenario y menos al camerino, su respuesta fue un “Sorry bb”. Desde la entrada todo pintaba para mal, no es la primera vez que las fiestas BOMBA son conocidas por su mal trato a jóvenes gays que aspiran a vivir la experiencia de una diva trágica y de moda, en esta ocasión nos tocaría ver un exorcismo por parte de Sabrina, polémica mujer que fue poseída por un demonio y logro escapar de sus garras lamiendo panochas. Sigue leyendo

El 8° Pasajero. Destino destino.

img_0076

A sus 26 años ha cogido con una cantidad inmensa de hombres, podría presumirse que al menos, por semana, entabla entre una y tres relaciones sexuales con distintas personas que a su vez los obliga a más de un acto coital. Camilo se define de la siguiente manera “soy un buscador de sexo, me gusta conocer vergas: grandes y chicas, de colores y tamaños, quiero que me metas tu verga que está bien grandota y de color carnita, así, bien linda, como la de un niño vergudo”. Por primera vez una persona describe de forma peculiar mi pene. Le tomo una foto, su rostro y cuerpo parecen de treinta y tantos años. Es extraño, pero esa necesidad de tener sexo, es el resultado de su cutis, de su piel y su cuerpo que parecen ligeramente agotados o sumidos por una falta de vitaminas u otra clase de felicidad que alimentan los cuerpos. Al dedicarle la mayor parte de su tiempo al sexo, está cayendo en una tonalidad grisácea que no se antoja probar a pesar del poder económico con el que cuenta. Zygmunt Bauman define a este tipo de personas como Homo sexualis. Desde el momento en el que toman conciencia (sea culturalmente aprendida, por gusto, por una misteriosa hambre insaciable, por domesticación o cualquiera que fuera la razón) dedican la mayoría de su vida a buscar sexo dividiendo su mundo en dos planos: Trabajo/Busqueda. “El homo sexualis no es un estado y menos aún un estado permanente e inmutables, sino un proceso, minado de ensayos y errores, de azarosos viajes de descubrimiento y hallazgos ocasionales, salpicado de incontables traspiés, de duelos por las oportunidades desperdiciadas y de la alegría anticipada de los suculentos platos por venir”. A menos de una semana de conocerlo he recibido 100 mensajes pidiendo sexo desesperadamente. Le entrego su foto, me niego a querer exponer mi cuerpo desnudo, le entra la ira, se va al último vagón a desquitar su frustración con otro octavo pasajero, decide estallar en putería, coge coge coge y coge hasta calmar la furia del rechazo. Pasa el tiempo, recompone su estabilidad, se siente solo, su frecuencia sexual baja, necesita buscar en su bolsillo de contactos abandonados una dosis de penetración anal. Vuelve a escribir, esta vez trata de ser más negociable, incluso me ofrece dinero, no puedo aceptar, no nací para chichifear. La luna menguante golpea mi mente, no tengo respuesta, dejo sus mensajes fluir y me pongo a escuchar Energy Flow de Ryuichi Sakamoto como si fuera una oración que viaja a través del espacio. A lo largo de los libros y un par de verdades científicas, pierdo mi espíritu sexual y no esa fuerza física que diario me cosquillea, más bien, desaprendí  a querer tener sexo (o al menos ya no tan al aventón). Destino destino, parezco atrapado en tu rueda magnífica, estoy entre el hermoso río de la sabiduría y el instinto sexual, soy preso de los dos y no sé cuál escoger, soy duda y lo que sigue después de esa palabra. Me encierro en mi habitación, bebo mucha agua, el sabor me da tranquilidad, sabor a nada. Dejo volar los mensajes de Camilo, le pido de corazón volver al último vagón a desquitar su calentura, no temo, no temo… aceptaré la rueda del destino destino si es que en un futuro nadie quiere coger conmigo, aceptaré la verdad y renunciaré a lo que muchos especialista llaman “hambre de piel”, no me sumergiré en una alterada pederastia para coger con chavitos, no pagaré chacales, ni me someteré a vibradores parlantes, no buscaré un refugio contra la soledad, sólo aprenderé a confiar en la rueda del destino destino…

Amor que no se atreve a decir su nombre, yo te invoco en medio de la orgía en la cual me tienen prisionero y no quiero participar.

¿Qué significa ser un policía homosexual mexicano?

IMG_0904

Al calor de las copas y en una insinuación a tener sexo, saliendo del antro llamado “La Purísima”, mi ligue y amigo policía me ofreció una noche de placer o una confesión, escogí la confesión la cual me brindo en los tacos de Bucareli:

Eso no existe en este país, primero debes preguntar que es un policía para luego entender a un policía gay. Ser un policía en México es símbolo de todo lo malo que se tiene como persona, ser policía es tener una imagen diseñada y que esta no puede cambiar por más buenas acciones que realices; somos el resultado de la incapacidad que tienen nuestros gobiernos, investigadores, empresarios, académicos y personas para tratar con su propio entorno. No estoy negando el hecho de que somos unos culeros, y a veces es mejor la mordida que lidiar con los procesos legales que nosotros incluso consideramos una basura que nos obligan a imponer.

Ser policía es ir por la calle sabiendo que nos van a mentar la madre, que no nos van a bajar de nacos e ignorantes, pero no es nuestra culpa nacer en un contexto jodido. Nos dan desayunos basura que ni los mismos vagabundos comen, cómo quieren que seamos delgados cuando nos dan mierda y para lo único que nos alcanza es para los tacos y las tortas. Los rateros y criminales son asesinos a sangre fría y por muy entrenados que podamos parecer somos hombres y le tenemos miedo a la muerte. A diario somos ofendidos, nos obligan a contestar, a pelear, a aplicar el poder porque a veces aplicarlo es nuestro único medio de defensa, pero desnudos, sin uniformes y sin armas somos vulnerables y entre nosotros nos criticamos y nos prendemos si alcanzamos una oportunidad de crecer laboralmente.

Los Mata policías tienen una razón de existir; somos unos hijos de puta por no dejar trabajar a los informales, dilers, criminales; debemos evitar el crimen sin saber cómo es que se ha generado y todos los días, tardes y noches siempre nos esperan criticas de nuestro comandante, mujer descuidada, hijos sin valores (porque nuestros valores ya no sirven, no somos ejemplo para nadie).

Recurrimos a putas porque es nuestro desesteres, escuche en alguna ocasión la palabra Machista en una conferencia de valores que nos brindan, muchos policías tienen problemas en su matrimonio y creo que su infidelidad es por dinero, no nos pagan bien y es difícil sustentar a una grande familia.

Cuando son marchas es bien puto incomodo saber que incluso uno de tus hijos puede ser que él se manifiesta, debemos acatar órdenes o nos quitan la chamba, si revisas los expedientes de desempleo en la policía no sabes a que cantidad tan enorme despiden y que otra cantidad ingresa, nos parecemos a los de Call Center.

Los altos mandos esos si son culeros, ellos si roban y nos hacen caer en su cinismo. Hemos robado en tienditas, casas de barrio, casas lujosas, chavitos que salen de antro y son víctimas fáciles; nuestras ganancias son las mordidas, el salario es la renta de todo.

Si hablamos de un policía homosexual

De entrada no puedes ser homosexual, la gente es bien ignorante, no se vislumbra a un guardia gay afeminado, ellos han de pensar: “Un joto a cargo de nuestra seguridad, mejor indito, se ve más aguerrido”. Pero no fueran policías mujeres, no las bajan de machorras, no son lesbianas, son machorras ignorantes.

Entre policías si existe la homofobia y el closet, imagina que es un único acceso al trabajo y te lo quiten por tus preferencias, todavía en altos mandos se ve más visible o en los administrativos, porque no son vistos no hay pedo, pero hay que dar una imagen de soldado protector y no de joto guardián.

Muchos policías si acosan a chavitos de zona obvia u otros antros clandestinos, con eso de que nos sabemos mover de noche, incluso muchos crímenes son cometidos por gente de nuestras propias filas, es gacho saber que el homosexual esta apelado a la figura criminal por ser un reprimido.

Ser un policía declarado no ha sido fácil, después de mi rutina, mi día libre (Jueves) me voy de fiesta al Marra o la puri, a veces finjo cambiar de profesión porque igual hay muchos gays que tienen fantasías bien retorcidas: “Somete bajo el poder de la ley”, que mamadas son esas. Mis ligues han sido de Facebook y Grindr, es difícil que no puedo dar una imagen autentica porque no me es posible, incluso muchas veces me he asimilado de closet cuando no lo soy.

Lo pasivo y lo activo incluso es cuestionado, es irritante porque si eres policía ya estas etiquetado a una visión activa, si eres pasivo eres de closet, es horrible saber que existe una definición a tu placer sexual, me gustaría decir que rol soy, pero se prestaría a una cuestión de crítica, dejémoslo en INTER.

Cada día me levanto contento, me arreglo y uso el uniforme limpiamente. Muchas compañeras me han invitado a bailar, pero les digo que tengo pareja, no me preguntan más, pero si me digieran cómo se llama o quién es seguramente diría que es un hombre con orgullo. He tenido buenas relaciones con solo 1 hombre, otros son una basura que se quieren aprovechar de mi condición de autoridad si es que eso existe.  Espero pasar a un puesto administrativo y tener más libertad, en mis ratos libres tomo curso en el CECATI para ser algo más y honestamente si he pedido mordidas.