La comunidad LGBT aún no se encuentra preparada para la presidencia

 

Desde hace muchos años la comunidad LGBT ha tenido el sueño de formar un partido político que luche por sus derechos y garantías en todas sus siglas. La política gay en México permanece manchada por intereses económicos y posiciones cómodas que permitan fingir un progreso en las llamadas “minorías”; desafortunadamente en las próximas elecciones el papel de los LGBTs quedará ignorado aunque ellos se construyan una participación ficticia interviniendo en los eventos de los candidatos o insistiendo que se les tome en cuenta.

Hace tiempo platicaba con un amigo llamado Arturo Junior, nuevo periodista de Torreón. Reflexionábamos sobre el poder político que representa ser un Presidente, él me contó cómo fue nominado por su escuela para encabezar un evento donde se reunirían diversos Estados y Países, el ser afeminado en un contexto machista le hizo conocer a los otros emprendedores y ser obligado a tener relaciones sexuales con ellos para generar relaciones públicas, una forma de escalar posiciones. Este ejemplo no se escapa de la realidad.

Actualmente el primer candidato hombre declarado abiertamente gay es un empresario de nombre Marco Ferrara, originario de Nuevo León. Ferrara, ha dicho que México no es un país homofóbico a pesar de que en el sexenio del presidente Enrique Peña Nieto se han cometido una cantidad incontable de crímenes en torno a los LGBT. Es evidente que al decir que México no es homofóbico se dirigió a los empresarios que buscan en el país oportunidades de hacer negocios. Cabe mencionar que Marco Ferrara es amigo de Margarita Zavala, dirigente del Partido Acción Nacional (PAN) quien no se atrevió a tomarse una foto con una pareja de mujeres lesbianas, y el colmo es que nuestros llamados “Periodistas Gays” han defendido a Margarita, periodistas mismos que tratan de dirigirse a un sector medio y bajo donde ser Joto está de moda.

Un partido como el PAN quien tiene actualmente a un candidato de nombre Ricardo Anaya que con tal de ganar votos esta dispuesto a acabar con los derechos gays mientras se echa un palomazo con Juan Zepeda quien dice sí apoyar a los gays, las paradojas de la política.

Por otra parte, Andrés Manuel López Obrador hace alianzas con partidos que repudian a los LGBT, donde las banderas arcoíris aparecen en sus eventos para obligarlo a decir que respetará todos sus derechos cuando todas sus acciones dicen lo contrario. El mismo caso con José Antonio Meade quien no se quiere tomar una foto con la bandera arcoíris.

Parece ser que no lo queremos aceptar, nadie quiere tratar con los gays, y parece que entre ellos mismos tampoco se quieren tratar. Desde que comencé a entrevistar a activistas me he dado cuenta que cada Secretaria de Diversidad Sexual tiene miembros en conflicto con otros. Ver a estos servidores púbicos agredirse entre ellos, robarse los proyectos, las leyes, buscar con artimañas sucias la oportunidad de ser conocidos por haber logrado resolver un caso de impunidad es verdaderamente enfermo, y lo peor es que esta cadena de suciedad involucra tanto a gays, lesbianas, personas trans y cualquiera que decida entrar al juego.

Aún no estamos preparados para la presidencia, no tenemos un partido y nuestras juventudes no les interesa la política o su interés es muy superficial. Nuestra política es igual de corrupta y lambiscona, para prueba basta ver las secretarias o los Facebooks de estos activistas y secretarios.

La política es como esa luna reflejada en el agua que trata de ser capturada por las manos de un mono rabioso.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s