Reconocibilidad

IMG_6857

No sé en qué momento todo se volvió dolorosamente grisáceo. No recuerdo cuando fue que él estar con otra persona fuera tan común, ver común el sexo o el amor, ¿en qué momento lo más bello se hizo basura? No sé cómo explicar el dolor porque éste carece de síntomas o al contrario, cuenta con arsenales infinitos de sensaciones. Pero ¡rayos! llámese cómo se llame, lo hicimos, hicimos el amor, tuvimos sexo, nos reconocimos desnudos; nos besamos con la claridad de nuestros labios, en nuestros cinco sentidos, sin malditos panópticos que controlen nuestros cuerpos y parece que no valieron los minutos las horas en ese roído lugar por la historia y la ambición del dinero.

“Lo hice con el fotógrafo”, lo decías misterioso, pero de un día a otro todo se vuelve grosería y peleas. ¿Quisiera saber si soy el único que sufre esta sangre a la que llamamos libertad? Otros se quejan, pero hacen lo mismo, cogen y rompen los lazos

¿Cuándo algo tan importante, tan real, tan único que significa tocar un cuerpo, realmente tocarlo y explorarlo en placer se volvió tan común como las miles de imágenes que nos rodean a diario? No sabemos a quién culpar, tal vez a nosotros mismo como homosexuales al no apreciar las cosas que pasan en nuestra vida, aunque existan las infinitas críticas quiero pensar que cada lágrima, cada palabra, cada acción tiene su valor como agradecer la belleza del chico del tatuaje de garra de oso que se la pasaba diciendo que era feo y gordo para causar lástima, y eso es una mentira, deje de creer en la belleza y la fealdad para mirar lo que somos: temerosos de amar, muy temerosos por no decidir ser tan majestuosos como las flores en la punta de las colinas imposibles de escalar.

Me siento lleno de un odio antiguo y ancestral, un odio que se remonta a cientos de años de humillación y que hoy en día se siguen humillando en el desconocimiento.

¿Quién soy? Siempre busque el nombre de mi alma.

Creemos que la vida vale y es reconocida como una vida merecedora de ser vivida en la cantidad progresiva del amor, es decir, si somos amados, somos vidas reconocidas como vidas, pero no es así. La vida, la reconocibilidad del sujeto se da en el llanto y los duelos del desamor, porque en ese momento donde fuimos rechazados, en ese punto somos reconocidos como las vidas merecedoras de ser vividas. Llorar es el único recurso de la otredad para reconocernos a nosotros mismos y a los otros.

No sé en qué momento pueda reconocer a todas esas personas que no lloran, que están con unos cuerpos y con otros dejando a su paso el dolor. Quiero creer que cuando dos personas forjan un lazo este queda cortardo es un salvajismo. No recuerdo cuándo fue la última vez que sentí esa sensación de que el mundo emanaba una aurora de lamentos, esa sensación de despecho interminable y sumado a esta la intolerancia de no enfrentar la intensidad. La levedad arde en los que fuimos rechazados, pero gangrena en los que siguen ahí, de pie, bailando y bailando, bebiendo y posando, viviendo una vida que no reconocen como vida, el cansancio espiritual es visible, no sé a dónde vamos a parar.

Tal vez, ya nada me consuela y me duele que me haya gustado estar entre sus brazos porque que no se va a repetir, no volveré a admirar su imperfección. Temo que se me obligue a ser como los demás, a buscar esa belleza establecida y que mis ojos, la fuerza que capturan su vulnerabilidad (punto más cálido) terminen siendo meros tecleos o premios que presuman las cosas estúpidas que se suelen presumir.

Porque mis palabras, mis fotos, mi alma viene de mi cuerpo, en mis lágrimas me quiero reconocer como una vida merecedora de ser vivida y que el chico del tatuaje de garra de oso, se enfrente a mi intensidad, sino, tener la fuerza para afrontar el mundo y sus desigualdades.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s